Verdad O Cosecuencia

Mi historia comienza así: cuándo yo (mía) era digamos… no se… normal o una persona, era el ser más humano de la tierra o por lo menos eso creía yo. Bueno la verdad es que estoy obsesionada con una película que por alguna razón los vampiros de esta película era lo que yo siempre quise ser,  y como era una persona que cree en la fe y la esperanza y cree en algún milagro puede ocurrir porque Dios es grande, se lo pedí a él, al Dios que me convirtiera en una vampira pero yo decía: ¡no! porque se sacrifico por salvarme y ahora yo por mis propias decisiones le estaba pidiendo que desperdicie lo que el izo por mí. ese era mi punto de vista hacia lo que pensaría, no tenía a nadie a nadie para contarle que yo todas las noches pedía , rogaba que me haga un vampiro, si le contaba a alguien iba a pensar que era una loca, pero alguien que cree, puede ¡Y yo puedo! Una noche como si nada iba caminando hacia la casa de una de mis mejores amigas y como todo milagro que el cumple apareció un hombre, era de lo más hermoso que había visto en mi vida. Pero era blanco como la nieve, sus ojos rojos y parecía que no había dormido en años, se reía y dejaba mostrar sus colmillos al aire eran grandes que el de una persona normal. No podía dejar de imaginar lo que iba a pasar, era claro y seguro que Dios… el me había escuchado solo hay que creer. tenía miedo pero al mismo tiempo una felicidad enorme, miedo: porque sabía cómo sería el proceso de transformación muy doloroso por supuesto iba a estar tirada como tres días en el suelo porque este “proceso” es bastante largo, su veneno tenía que esparciste por todo mi cuerpo hasta dejar frio mi corazón.
Feliz porque lo que siempre quise estaba por ocurrir después de tanto tiempo al fin Dios me ayudo, escucho y confió en mi por eso le estoy agradecida. al terminar de sacudir las emociones que tenia, me había dado cuenta que el muchacho que estuvo al frente mío hace unos segundos ya no estaba, mire desesperada para todos lados y encontrarlo para que le digiera ¡yo quiero ser como tú! quiero tener tu piel, tu hermosura, tus ojos. Pero no había rastro de él. Luego de un minuto toco mi hombro por atrás y sin pensarlo me di vuelta y lo mire, sus ojos ahora eran negros como la noche, su mano sobre mi hombro era helada como el hielo, y era: como ya había dicho más blanco que la nieve.
Me miro fijamente a los ojos y pregunto con una voz aterciopelada, hermosa:
-          ¿estas segura que quieres esto? – cuando pronuncio estas palabras se señalo de pies a cabeza.
-          ¡claro! – dije muy segura de mi misma –
-          ¡pero ser humano para mi seria para el regalo más grande! piénsalo 3 veces – yo sin pensarlo le pregunte:
-           ¿y cómo es que tú sabes lo que quiero? – me miro por un instante y dijo:
-          yo… digamos que puede leer mentes, te vengo observando ase días y se que deseas mucho, pero algunas veces estas insegura – me dijo – tenía razón deseaba ser como él pero algunas veces me daba miedo pensar que sería mi vida después de convertirme.
-          tienes razón, pero quiero convertirme –
-          lo hare, una noche cuando estés durmiendo, luego de eso no me veras mas ¿sí? –me dijo –  con una cara de decepción era obvio que él no quería convertirme, no le diría nada mas ya que él y yo ya habíamos tomado la decisión con tan pocas palabras, que solo quería que pasara.
Llegue a la casa de mi amiga Naiara y yo todavía estaba en estado de shock  elle me miraba para saber lo que pasaba y me pregunto varias veces, yo no tenía palabras para responder ¿Qué le diría? ¿Qué me encontré con un  vampiro que probablemente esta noche o otra iba ir a mi casa para convertirme en alguien como él? es mi mejor amiga pero iba a pensar que estaba ¡loca! y claro que no lo hice me quede en silencio toda la tarde.
Iba caminando a mi casa y no dejaba de pensar en lo que había pasado, era una locura todavía no lo podía creer, estaba ansiosa por ir a dormir y no despertar por 3 días. Pero ¿Qué harían mis padres, cuando se den cuenta de que no respiraba, ni era la misma de antes en mi aspecto físico? lo pero era: ¿que harían cuando se den cuenta de que mi corazón ya no latía más? era toda una locura. Luego de tantos nervios  al fin me quede dormida.
Lo que se me pareció muy raro que no soñaba, todo era negro, mi cabeza ardía parecía como si me estuvieran quemando, mi cuerpo estaba inmóvil y sentía mis ojos muy pesados; estaba pensando… pero no veía la ere en que termine toso este dolor era insoportable, yo en una hoguera me estaba quemando viva por dentro, en fin pase 3 días con ese dolor.
 Al pasar estos tres días más dolorosos de toda mi vida, me di cuenta de que no me encontraba en mi casa, si no que en otro lugar, parecía el desierto: todo arena y yo podía oler la sangre de los animales que me rodeaban por ahí, mis oídos podían escuchar a los camellos que habían por quizás unos 100 kilómetros, su olor era exquisito. En este lugar había mucho viento pero yo no podía sentir si era frio o cálido, había sol pero yo no sentía su calor, sentía que mi garganta ardía quizá era porque tenía hambre, me senté en la cama en donde me había dejado mi transformador y pude llegar a ver qué arriba de una mesa que había en esta casa, se encontraba reposada una carta y en un segundo y sin darme cuenta ya tenía la carta en las manos, la abrí y con una letra bien delicada estaba escrito:
No te asustes todo estará bien, tu lo quisiste tu lo tienes, sal a cazar, aliméntate, de algún animal, yo volví a mi casa, pero tú no tienes que volver a la tuya hasta que tengas el control suficiente para no morder a alguien, toda tu familia estará bien, solo son 3 años.
                                                                                             Santiago
             ¿3 años para controlarme?  Extrañaría a todos pero yo no iba a estar con ellos solo por su bien. Estaba decidida a hacer lo que él me diga, después de todo el tenia mas años que yo en este tipo de cosas. Quería comer, pero lo primero que quería ver era mi nuevo rostro y cuerpo, pero no sabía si podía verme en el espejo porque muchas historias de vampiros decían que ellos no se reflejaban en ningún lado.
Camine a lo que creí que era el baño (y si era) entre respire profundo (aunque yo no necesitaba respirar),  pero lo hice, me mire al espejo, podía reflejarme pero desconocí la figura que se reflejaba: mis ojos marrones oscuros ahora eran rojos, mi piel ya no era morena si no blanca y todas mis imperfecciones habían desaparecido, mi piel era dura como el mármol y mi corazón ya no latía mas.
Me di cuenta de que algún animal pasaba por ahí mire por la ventana y sin pensarlo atravesé la cocina, abrí la puerta y ya estaba al frente de mi presa, quebré su cuello y clave lo que ahora eran colmillos en su pata, pensé que olor ni su eran tan ricos como lo de los humanos pero yo no olía a ninguna persona por estos lados. Santiago me había llevado a un lugar bastante deshabitado para que yo no pudiera hacer daño a nadie, entre a la casa y quise recordar cosas de cuando era humana pero veía todo borroso, mis recuerdos eran débiles.
Limpie la sangre que había en mi boca y luego volví a mirar la carta que había dejado daba vuelta, allí estaba algo escrito que yo no había visto antes:
Tu casa queda al sur, ahora te encuentras en el desierto puedes llegar a tu casa corriendo o si no puedes tomar un avión, deje plata abajo del refrigerador. Suerte en tu nueva…existencia
Mire abajo del el refrigerador  y ahí estaba la plata, en el desierto claro era el lugar perfecto para un vampiro novato.
Luego de un rato tenía más hambre y Salí a comer. La noche se me hizo eterna yaqué yo no duermo, pero tenía tiempo para pensar como haría cuando volviera a mi hogar: ¿me reconocerán? claro que no iba a decirles lo que era, mi mundo de fantasías era una locura, pero estaba decidida a una cosa: contarles a mis dos mejores amigas lo que era y pedirles que se unan a mí para siempre, yo era inmortal y quería que ellas dos estén conmigo en la larga vida que me quedaba, y así íbamos a seguir siendo tres para siempre, Pía y Naiara no sabía si ellas me iban a creer pero en ese caso iba a mostrarles lo que puedo hacer.
Dos años después….
Falta menos y ya puedo controlarme un poco, no he sabido noticias de nadie en todo este tiempo estaba aislada de toda la civilización pero ya me había acostumbrado. Mis ojos habían cambiado de rojos a dorados cuando no tenía hambre y negros cuando estaba hambrienta, ahora ya no comía todos los días, si no que solía todos los fines de semana a cazar. Estaba muy ansiosa vería a mi familia y mis amigos, pero lo más importante era que decisión tomarían mis amigas ¿tendrían algún poder en especial?, la verdad es que yo no quería que me transformaran con todas las cualidades de mi película favorita llamada: twilight todos los vampiros de esta saga igual a ellos, solo que yo en dos años ya me creía preparada, no sabía si era así. Había pasado todo este tiempo oliendo solo sangre de animales pero ¿Cómo sería solo sangre de un humano? así que para averiguar viaje a España, deje el desierto y fui al campo de la cuidad española no era de dudar que la sangre humana que olía era sabrosa, la probé una noche me sentí un monstruo pero esa es mi naturaleza, no me pude controlar, el estaba muy cerca de mi más de lo que debería estar, luego fui al bosque a probar de nuevo la sangre a la que estaba acostumbrada, pero el sabor de la sangre de esa persona no se comparaba con esta, había probado la de un puma, eso era lo que más se acercaba a su sabor, y hay me quede un año para acostumbrarme al olor, ahora me costaba más resistirme a sí que salía cada tres días a cazar y hasta el día de hoy lo sigo haciendo ...
Parte dos
Ya han pasado tres años de todo esto y es hora de volver, estoy muy nerviosa deben pensar que estoy muerta o secuestrada no sé cómo van a reaccionar cuando me vean con mi nuevo look y después de tres largos e interminables años…
Viaje a Estados Unidos y luego corrí hasta México y volví a tomar un avión de México hasta Buenos Aires, luego corrí de nuevo hacia mi ciudad natal La Rioja, pensé mucho en el camino: no podía abrasarlos fuerte o si no les destruiría los huesos, no podía mostrar mi rapidez, ni nada de nuevo ya porque por alguna razón desconocida Santiago me dijo que debía pasar desapercibida de los humanos, pero yo haría una excepción con Pía y Naiara.
No me sentía para nada cansada cuando llegue a mi ciudad, tome un taxi y fui directamente a mi casa, el taxista me miraba como si nunca hubiera visto nada igual, luego me di cuenta de que mi piel a luz del sol brillaba, por eso el hombre de olor rico me miraba  a los ojos atreves del espejo y dije en mi mente “tu a mí nunca me viste” y el hombre dejo de mirarme cuando yo me moví hacia la sombra dentro del auto.
Tenía una cualidad especial: dominaba mentes les podía hacer pensar lo que yo quería pero lo usaría solamente en necesidades, era increíble “poderes”, me pregunto qué poderes tendrían las chicas si yo las convierto, en fin, ya estaba en mi casa le pague al taxista con la ultima plata que me quedaba y de inmediato me corrí del sol, suspire sin necesidad alguna y toque el timbre de mi casa, tardaron unos segundos en abrir pero luego mi hermano unos años más grande que yo abrió la puerta:
-          ¡mía! – grito – mientras me abrazaba y lloraba, luego en el fondo de mi casa escuche la vos de mi mama.
-          ¿mía? – dijo sin aire –
-          ¡mama soy yo! – le grite – en ese momento mi hermano me soltó y me miro.
-          Estas muy distinta, tu vos, tu cara, tus ojos – dijo asustado –
-          Han pasado tres años Alan – mi madre me miraba con los ojos como plato pero tan pronto como Alan me soltó ella corrió (y muy lento) hacia mí, me abraso y me tocaba, no podía creer que era yo todavía.
-          ¿Dónde estuviste, que te paso, estas bien? Estas muy cambiada, te estuvimos buscando por todo el país – dijo mi madre – ya estaba vieja tres años y ya era una anciana, igual que mi hermano el estaba grande.
-          ¡estas helada! – grito mi progenitora –
-          Si – dije preocupada –
-          Ven, vamos a si te vean tus hermanos y de paso hija me comtas lo que paso – se notaba que ella estaba muy preocupada e interesada por saber lo que me había pasado ¿Qué le diría? –
-          ¡mía decime que te paso, ya! Hija no sabes cuanta preocupación, tu padre está muy preocupado, vos ya sabes lo que paso antes y ahora pensó que te perdió a ¡vos! – al decir todo esto izo un lio de palabras no sabía por dónde empezar, controle su mente y le dije: que tofo estaba bien yo estaba vivo (en teoría) –
-          ¿mis otros hermanos, donde están todos? – pregunte con curiosidad y desesperación, quería ver sus caras de ¡nuevo! –
-          Ellos están cada uno en sus casas ahora Alan les está mandando mensajes así vengan –
-          Claro –dije – mami más tarde voy a las casas de las chicas … de pía y Naiara por que las quiero ver a ellas también –
-          Primero explícame: ¿Qué paso, no te hicieron nada, y si fue así, quien fue? Hay que llamar a la policía – dijo preocupada mi madre –
-          Mami estuve…. No sé qué decirte – manipule su mente de nuevo, la verdad es que no me gustaba para nada hacerlo pero era necesario: “olvídate de que yo no estuve estos tres años acá, siempre estuve”. Esto lo iba a hacer con todos mis invitados, suspire y mire a mi hermanita que ya tenía trece años era alta cabello largo, ojos oscuros, morocha, así era yo antes de ser lo que soy ahora de 15 años y todas las cualidades de mi hermanita.
-          Fue una tarde muy larga, todos llorando – le dije  lo mismo a todos en sus mentes lo que le dije a mi mama –
Iba en caminó a la casa de pía por que les dije a las dos que nos reuniéramos hay a las 9:00 para hacerles la propuesta, llegue y toque la puerta o parecía que me estaban esperando hay porque no se tardaron abrir:
-          ¡mía! – gritaron las dos al mismo tiempo, sonaban muy alegres y preocupadas, Naiara me abrazo primero y luego pía salto para abrasarme, las dos tenían muy buen olor por eso de inmediato las solté y dije:
-          Perdón chicas … es que no puedo estar tan cerca de ustedes – dije yo entristecida –
-          ¿qué? – dijo Naiara – y me miraba muy rara pero pía no se percato de nada, ni de lo frio, que era mi cuerpo, ni nada, ignoro la pregunta de Naiara y dijo:
-           ¡no sabes lo feliz que estoy! Ya han pasado tres años y estas … muy cambiada –dijo estudiando mi cuerpo –
-          Si es que han pasado tres años ustedes también están muy cambiadas y todavía siguen ¡siendo amigas! – mi amiga la rubia y alta, Naiara siguió mirándome, no parecía raro que ella me mirara de esa forma, porque ella también era fanática de mi misma película y sabía perfectamente cómo eran los vampiros, igual a mi –
-          Am… ya no somos amigas quizá conocidas, hubo un problema, desde que te fuiste nada volvió a ser igual –dijo arrepentida pía y yo las miraba a las dos no podía creerlo siempre fuimos las tres unidas juntas, éramos prácticamente hermanas –
-          ¿cómo? – yo todavía no lo creía –
-          Las preguntas las hacemos nosotras, pasaron tres años queremos saber ¿donde estuviste? – dijo Naiara cambiando rápidamente de tema, asentí nos sentamos en el sillón del living y las dos me miraron ansiosas –
-          ¿y? – dijeron las dos al mismo tiempo, suspire –
-          Yo … no sé cómo decirles esto … la verdad no estoy preparada para contarles … quizá … necesitamos más tiempo – Salí por la puerta a un paso de humano y llegue a la esquina y desaparecí –
             En 5 minutos estuve en mi casa todavía me sentía confundida porque había pensado que estaba preparada pero sin embargo todavía no tenía el valor para contarles, me senté en el techo de mi casa y me puse a pensar, luego de unos minutos a unos dos kilómetros sentí el olor de mis amigas, no iba a huir, si no que iba a escuchar lo que tenían para decirme, les quedaba media hora para llegar (mi casa estaba demasiado lejos) y Salí a cazar, por fortuna vivo cerca de el serró y esa era una ventaja, comí lo necesario para controlarme y cuando volví las chicas ya estaba en la esquina, llegaron y empezaron a buscarme, me baje del techo civilizadamente y las mire, mis ojos estaban de color dorado, ya que no tenía hambre pero cuando se me acercaban sentí que se me empezaban a oscurecer un poco, Naiara no dio un paso más pero pía sí.
-          ¿Por qué te fuiste? – dijo Naiara – ¿nos escondes algo? –
-          No, no escondo nada, chicas todo está bien, solo que hice eso porque… tenía que volver, no puedo creer que ya no sean amigas, eso me dejo mal – estaba mintiendo, pero porque no estaba preparada para decirles la verdad, tendrían que esperar, mejor me dará más tiempo para controlarme. Me di cuenta de que me miraban, esperaban que yo diga algo –
-          Estoy buen … nos vemos el lunes en la escuela – dije tratando de despedirlas para que se vallan, pero no funciono –
-          Hay algo raro , en todo esto – dijo Naiara muy pensativa , pía miraba como diciendo: esta, está loca–
En unos minutos olores nuevos (personas) estaban a mi casa, eran mi hermano Darío y su familia, mi sobrina de trece años, Jennifer gritaba: para encontrarme: ¡tía mía! Hasta que salió a donde yo estaba con Pía y Naiara y cuando me vio quedo impactada.
-          ¿tía mía? – me dijo sin aliento mi sobrina, rulada y simpática –
-          Hola amor, ¡soy yo! – estaba muy feliz de verla, ella estaba hermosa, su olor no me tentaba tanto así que la abrase –
Luego me puse a su altura la mire a los ojos y le dije: “estoy bien y siempre estuve aquí “lo mismo les dije a sus padres y funciono, cuando termine de decir estas cosas en sus mentes, Naiara y pía miraban raramente a mi familia ya que ellos estaban naturalmente, como dije siempre estuve aquí, esperaron a que todos se fueran y pía pregunto sorprendida:
-          ¿Cómo es que tu familia se olvido tan rápido de tu ausencia de tres años así como si nada? –
-          Chicas… tengo que hacer algunas cosas…Am – las lleve hasta la puerta – les voy a mandar un mensaje, estoy bien… nos vemos en la escuela el lunes, ya son las dos ¡ultimas semanas! –
     Serré la puerta, mi madre, Celeste, conversaba con mi hermano Darío, mis sobrinas jugaban y yo no tenía que hacer a sí que me quede en mi pieza a hacer mi tarea, cosa que nunca hacia cuando era humana por eso mi mama al verme se sorprendió …
-          Día lunes … excelente – dije sarcásticamente –
Mis hermanas estaban desayunando, no les parecía raro que yo no desayunara por que cuando era humana tampoco lo hacía. Por suerte estaba nublado y lloviznaba, cuando llegue a la escuela todos me miraban, algunas decían: “¿es no es la chica que desapareció?  Otros decían “¿esa es mía, no había desaparecido?”  No les preste importancia y pase a mi curso, unos de mis mejores amigos me miraba: - ¿Mía? – dijo y luego se dio cuenta que si era yo y me abrazo, era alto, rubio, ojos celestes, una persona muy importante, Pía y Naiara ya estaban en el curso, el olor de tantas personas juntas en cuatro paredes me hacia tener hambre y mis ojos estaban negros. Naiara se dio cuenta de mi cambio repentino de ojos pero no dijo ni una sola palabra, entro el profesor y yo sin todavía haber dicho nada me senté lejos de todos… a la media hora iba a pedirle al profesor que me diera permiso para ir al baño, no aguantaba más mis ansias y cuando Salí y serré la puerta rápidamente, fui a cazar, volví con ojos dorados y esto izo que Naiara se levantara de su asiento a pregúntame:
-          Sé que escondes algo … si no te conociera diría que –
-          ¡Naiara a tu asiento! – dijo el profesor , Naiara me miro y luego se sentó–
Toco el timbre para el recreo y Pía y Naiara me miraban, yo trataba de no decirles nada, mientras caminábamos hacia el negocio no decíamos nada, pero me di vuelta y las mire a las dos y dije:
-          Tengo… tengo que decirles algo muy importante… ¿pueden ir a mi casa esta noche a las 22:00? – me había decidido a decirles –
-          Bueno hay vamos a estar – dijo Pía, Naiara me miraba (como siempre) con dudas –
-          Si o si tengo que decirles en un lugar sin gente y mi madre esta noche no estará en su casa –
No dijimos nada más y seguimos caminando, salimos de la escuela, salude a mis amigas y fui a mi casa, llegue, dije a mi madre que no tenía hambre y me senté en el techo a pensar: esta noche iba a decirles a ellas (Pía, Naiara) lo que era, iba a pedirles que sean como yo, en teoría iba a decirles que dejen de vivir ¿qué dirían?  ¿Qué pasara si ellas me dicen que no, y si no querrían ser mas mis amigas? Esto me puso aun más nerviosa, pero no iba a cambiar de opinión, ellas ya tenían 17 años cada una y yo  16 años eternos.
(Brin, brin) sonó el timbre, baje del lugar en donde siempre estaba y camine hacia la puerta del frente.
-          Hola Mía – dijo Naiara y entro –
-          Nía todavía no son las 22:00 ¿porque viniste una hora antes? – pregunte, quizás ella quería decirme algo y no quería que Pía se enterara –
-          Tenía que hablar con vos… a solas… am ¿puedo pasar? – Nía todavía esperaba mi respuesta pero lo único que se me cruzaba por la cabeza era ¿qué quería Nía? –
-          ¡claro! – Naiara paso y se sentó en el living de mi casa –
-          Sé que no me vas a decir nada hasta que Pía llegue… pero… quería preguntarte algo ¿puedo? – ¿Qué sería? Desgraciadamente no podía leer su mente –
-          Si… claro, pregunta, ¿Qué es? – dije yo muy interesada pues quería saber cuan era su pregunta–
-          Vas a pensar que soy una tarada pero creo que estoy en lo cierto y si no es así discúlpame … vos Sos un – ( brin, brin ) volvió a sonar el timbre, y camine hacia la puerta –
-          ¡hola Mía! – dijo Pía, Naiara miraba desde la ventana como diciendo: ¿y esta que hace acá? –
-          Pía… hola ¿Qué haces acá? – pregunté quizá ella también me quería decir algo a espaldas de Naiara –
-          Nada… solo quería llegar más temprano – dijo Pía con una gran sonrisa, y adentró en el living de mi casa se escucho que Nía decía enojada:
-          Genial –
-          Pasa Naiara está adentro – Naiara me miro con cara de desagrado – nada de problemas, quiero decirles las cosas tranquila – Pía asintió y luego paso, saludo a Nía con un gesto y se sentó en un sillón alejado al de mi otra amiga –
-          quiero que primero me escuchen, después si no me creen estoy dispuesta a mostrarles que no estoy loca y luego les hare una pregunta muy importante – yo dije estas palabras con mucho nerviosismo, Pía dijo:
-          Si – y Nía asintió, suspire –
-          No soy lo que ustedes creen, ósea quiero decir no soy “normal” –
-           Siempre dije que no eras normal – dijo Pía riéndose –
-          No es gracioso esto es muy cerio… salgamos al patio, ¿sí? – dije yo muy seria, Nía y Pía me siguieron y salmos a la galería de mi casa –
-          ¿y? – dijo impaciente Nía –
-          Chicas yo… soy  - corrí rápidamente y me coloque justo detrás de ellas – un... vampiro– mis manos tiritaban y mire a las dos chicas al frente mío paralizadas –
-          Yo... ya sabía, ¡pero me negaba a pensar que era cierto! – dijo Nía luego de unos minutos –
-          Pía – dije pero ella todavía seguía en shock – Pía todo esa bien – le aseguré y me acerque a ella –
-          ¡no! No… decime que esto ¡es joda, ya!  Mía no es chistoso… ¡nada de esto! – Pía estaba histérica y gritaba –
-          Todo lo que estás viendo ahora es cierto – dije yo tratando de calmarla pero no sirvió para nada –
-          No te me acerque Mía – dijo y salió corriendo, pero antes de que llegara a la puerta yo ya estaba en frente suyo –
-          Pía no te vas a ir hasta que yo sepa que está todo bien… no me tengas miedo…es… es lo último que quiero que tengas de mí, no teman y si tienen miedo me iré –mire a Naiara y ella observaba lo que pensaba entre yo y Pía muy preocupada –
-          ¿Nía, vos estas bien?  Yo les juro que nunca les haría daño, nunca –
-          Todo está bien pero me preocupa Pía – dijo Naiara mientras señalaba a la chica que tenía en frente –
-          Pía, Nía solo les pido que no le digan a nadie lo que soy – quizás tenía que mi propuesta otro día ya que mi casa se había convertido en estos momentos en un caos, observé a Naiara y luego con curiosidad le pregunte – ¿a quién estas llamando? –
-          A mi madre para avisarle que me quedo a dormir aquí ¿puedo, no? –
-          ¡claro! Quizá tengamos que hablar sobre todo – al terminar de decir esto mire a Pía y le dije – Pía creo que vos también te tendrías que quedar, solo para que e saques las dudas de todo esto –
-          Si… llámala a mi mama vos, yo no estoy en condiciones para hablar con ella – se notaba que Pía estaba mal… me sentía horrible porque ella estaba mal por mi culpa, Naiara la llevo a la pieza y hablo con ella luego vino a hablar conmigo –
-          Quiero preguntarte varias cosas –
-          No, ahora no hacerme todas las preguntas que quieras cuando estemos  frente de Pía, las dos tienen que saber la verdad, es estos tres años han pasado muchas cosas –
Caminamos en silencio hasta mi habitación. Pía estaba sentada en la cama, su mirada era pensativa y luego de unos segundos clavo sus ojos en mi y se pudo tan pálida como yo, Naiara entro y se sentó a su lado.
-          Nía y Pía les voy a contarles todo pueden que sepan que yo a ustedes nuca les aria daño –
-          Claro que nunca lo arias y… lo sabemos, solo quiero pedirte un favor pasa las partes sangrientas – las mire un minuto, luego suspire y les empecé a contar todo, quedaban sorprendidas cada palabra que yo decía, era una maravilla para ellas y cuando termine comenzaron las preguntas –
-          Es increíble, yo sabía todo este tiempo estuviste siendo una… vampira, lo escondes muy bien –dijo Naiara asombrada, luego Pía hablo lo cual me sorprendió –
-          Déjame entender, lo primero ¿te alimentas de, sangre, eres rápida, fuerte, tienes reflejos y podes manipular las metes de las personas? ¿ya lo insiste con nosotras, quiero decir ya nos manipulaste? – uh ella tenía muchas preguntas y todas las repuestas eran su, menos lo de que las había manipulado –
-          Sí, todo eso es verdad –
-          ¿tienes hambre ahora? Porque si es así anda a cazar –dijo un poco asustada, pero ahora estaba mucho más tranquila –
-          ¿Cómo nos damos cuenta cuando estas entrando en nuestras mentes? – pregunto Naiara, curiosa –
-          No se dan cuenta, es como si ustedes ya lo hubieran pensado antes –
-          La propuesta – dijo Pía en voz baja –
-          ¿la propuesta? – dijo Naiara y luego Pía me miro y dijo –
-          Si, vos dijiste algo sobre una propuesta –
-          Si, mía vos me dijiste algo sobre una propuesta –
-          Claro, es algo complicado – claro que lo era Naiara amaba a los vampiros pero Pía antes tenía miedo, no sé que me van a decir – quiero que me escuchen con mucho cuidado y piensen en su decisión dos veces –
-          Yo sé lo que estas por decir, estás loca ¿quieres arruinar nuestras vidas, o qué? –
-          Naiara tranquila – le dije pues estaba tan alterada y Pía no sabía lo que estaba pensando pero Nía ya sabía que era lo que estaba por pedirles –
-          Tranquilízate, son sus decisiones se que es muy difícil, se que van a elegir lo correcto – le dije tranquilizándola-
-          ¡Mía! Que está pasando decime ¡que es! –
-          ¿Quieren que las haga como yo, vampiro? – para mi sorpresa Pía encantada con la idea y una gran sonrisa se dibujo en su rostro –
-          Claro – dijo y luego miro a Naiara –
-          Nía la idea es maravillosa, ¿Qué es lo que te asusta? –
-          Hay algo que ella no te dijo… ella todavía tiene 16 años y nosotras 17, ella va vivir como mil años, Pía y tu si decides ser como ella ya no tendrás corazón, seguirá en tu pecho, pero no estará paralizado – dijo Naiara tratando de hacer entrar en razón a Pía –
-          Wau… 17 años eternos, sin morir, eso es… raro –
-          Lo es, pero es increíble Pía –
-          Yo creo que no es una buena idea para nada – dijo Naiara preocupada –
-          Como dije antes, no las obligo –
-          Pero yo dije que estoy de acuerdo –
-          Pero – dijo Naiara cortándole la frase – no puedes, ¿Qué hare yo, ustedes serán inmortales y o moriré? –
-          Nía toma una decisión yo ya tome la mía – dijo Pía muy seriamente yo miraba a Naiara para saber cuál era su respuesta pero todavía estaba pensando –
-          ¿Mía como haremos para convertirme? – pregunto Pía curiosa –
-          Eso me encargare yo, ¿te parece el martes  de la semana que viene a la noche? –
-          Claro, solo quiero saber ¿si Nía lo hará? – dijo Pía y luego las dos miramos a Naiara –
-          Déjenme pensarlo Mía el… martes al medio día te diré, mi decisión –
-          Claro, si, está bien, mientras tanto voy a contarles como será todo… ¿si quieres? –
-          Si, será mejor que adelantes algo – dijo Pía y Nía solo miraba –
-          Las convertiré el martes a la noche el proceso será muy doloroso durante tres días, luego despertaran, tendrán mucha sed, sus ojos cambiaran de color, y tendrán piel blanca… serán como yo, no las dejare en sus casas si no que las llevare a una casa de campo que tiene mi padre, como es invierno ello no irán para allá iré a verlas todos los días – ninguna de las dos sabia que decir –
-          Está bien – dijo Nía – pero… chicas no se dieron cuenta de la hora –bostezo – son las 4 de la mañana, Pía hay que dormir –
-          Claro, me había olvidado, yo no duermo así que… buenas noches – se acostaron las dos en distintas camas y a Pía le entro curiosidad –
-          ¿no duermes? –
-          No, ya verás como es, no me siento cansada ni nada… tu duerme –
Mire a Nía y ya estaba dormida y luego de unos minutos Pía se durmió, me senté en el techo como de costumbre y me puse a ver las estrellas y así pasaba todas las noches. Al otro día antes de que las chicas se levantaran Salí a cazar luego volví y ya estaban despiertas –
-          Hola – me dijeron las dos –¿de donde venís? –
-          Fui… a cazar al serró –
-          ¿algunas de las dos te causamos hambre? – quiso saber Naiara, la mire y dije –
-          No solo, que todos los fines de semana salgo a cazar y… anoche estuve mucho tiempo con ustedes, pero todo está bien –
-          Claro –dijo Pía bostezando – me tengo que ir a casa –
-          Yo también – dijo Naiara –
-          Chicas antes de que se vallan tiene que saber que lo que pasó anoche solo queda entre nosotras tres ¿sí? –
-          Si , no hay problema – dijo Nía y Pía asintió y luego tomaron sus cosas y se fueron –
Martes: medio día, Nía me había mandado un mensaje diciéndome que valla a su casa y que ya tenía la decisión. Después de comer (yo no sino mi familia) fui a la casa de Nía ella está muy nerviosa.
-          Mía, tu eres mi mejor amiga en todo el mundo y… ya lo sabes, también sabes que yo amo a los vampiros y – izo una pausa larga – no te daré mas vueltas… lo hare –dijo luego de decir esto me fui a acodar algunas cosas en mi casa y luego me fui a cazar –
Siempre camia un animal, pero esta noche me estaba arriesgando a algo grande a sí que case tres y puse algo de sangre en unas botellas. Ya era de noche todos en mi casa dormían así que aproveche y me fui a casa de Nia primero, estaba despierta.
-          Ya me lo esperaba – le dije –
-          Disculpa, estoy muy nerviosa –
-          Claro que si – le dije y luego saque unas pastillas para dormir y se las di –Trata de dormir iré a casa de Pía y luego volveré… todo saldrá bien – le dije y corrí a la casa de Pía que no quedaba muy lejos, ella estaba dormida –
Había llevado tranquilizantes y le puse una a ella pues pensé que no le dolería tanto si lo hacía, pero fue en vano, cuando la mordí su sangre era… como comer la comida mas exquisita del planeta, luego de unos segundos me di cuenta de que parecía no respirar mas, me costó soltarla, pero lo hice, la lleve a la casa de mi padre en el campo y la acosté en unas de las camas que había en una habitación, luego volví por Naiara, rogaba que este dormida para que no cambiara de opinión, de cualquier manera yo ya había transformado a Pía, pero yo no quería que solo fuéramos Pía y yo sino también Nía. Llegue a su casa y cuando entre a su habitación estaba dormida, cuando la mordí mostraba mucha cara de sufrimiento y luego me di cuenta que me había olvidado de ponerle el tranquilizante, Pía también hacia así, pero estaba un poco más tranquila, la baje de mis brazos en donde la llevaba y le puse el tranquilizante un poco, la alce de nuevo y cuando llegue a la casa de Pía estaba petrificada en la cama, deje a Nía en otra cama y me al lado de Pía la toque y pensé: “¿así me veía yo?” .
Volví a mi casa a las 8 de la mañana, nadie sospecho, luego esa noche volví de nuevo, todo parecía estar en su lugar, el olor de mis amigas empezaba a cambiar, sus caras, sus pieles, todo, me quede de nuevo hasta las 8 de la mañana y luego volví a mi casa. Estaba ansiosa a que llegara el otro día así las vería transformada. Este día a había pasado mirando el reloj, que se movía lentamente hasta que por fin llego la noche y antes de que mi mama se fuera a acostar le dije que el día de mañana quizá vuelva muy tarde de la escuela, domine su mente y acepto, claro.
Volví esa noche de nuevo en el camino mate a algunos animales puse su sangre en unas botellas para Nía y Pía porque iban a tener demasiada hambre, de paso yo comía, en estos días me había olvidado de alimentarme. Lleve las dos botellas a una en cada mano, llegue a la casa deje las botellas en la mesa del living, y fui a ver a las chicas.
Me quede sorprendida al entrar, las dos estaban blancas como yo, el rubio teñido de Nía se había hecho rubio natural, lo cual me causo risa pero le quedaba muy bien, Pía estaba bonita, en su pelo de color castaño ningún cambio, sus ojos no los había visto y como me había pasado a mí, todas las imperfecciones de las dos habían desaparecido. Estaba esperando ansiosa a que despertaran quería ver su expresión cuando despierten y se vieran las dos, espere sentada hasta el medio día dos de la tarde y Nía empezó a parpadear, me pare a  su lado en la cama y cuando abrió los ojos por completo me miro desorientada.
-          ¿Mía? – dijo –
-          ¿sí? – le respondí –
-          ¿Dónde estoy? – dijo y se sentó en la cama –
-          En la casa de campo de mi padre –
-          Me arde la garganta – dijo mientras se tocaba la garganta tratando de hacer que el ardor pare – esa… es ¿Pía? – pregunto –
-          Si… Nía te daré algo de comer ¿Si?, espera aquí – le dije –
Fui a la cocina serví “la comida” en un vaso y se la lleve a Naiara, pero cuando entre a la pieza no estaba, entre en pánico pero después me di cuenta de que estaba en el baño mirándose al espejo, se sorprendió muchísimo al verse.
-          ¿estás bromeando, cierto? Esto es… ¡genial! – dijo mientras se tocaba el pelo –
-          ¿Qué te pareció? – le dije –
-          Doloroso, muy doloroso… fue horrible los primeros minutos, luego se calmo un poco – me miro porque yo me reía – ¿qué crees que le pase a Pía, todavía no despierta? – justo cuando Nía terminaba  de decir esto, sentimos que Pía se estaba levantando, en un segundo yo y Nía estábamos con Pía –
-          Genial – dijo Nía en voz baja sorprendida por la rapidez –
-          Hola chicas – dijo Pía mirándonos y de inmediato se percato del vaso de sangre que tenía en las manos –
Las dos me miraron y luego se lanzaron una mirada entre ellas, me di cuenta de lo que estaba a punto de pasar, pero antes que sucediera las tranquilice a las dos, les dije manipulándolas: “tranquilas, contrólense un segundo” fui al living y traje dos botellas le di una a cada una y en menos de un minuto ya la habían terminado.
-          ¿Qué era lo que nos diste? – dijo Pía atemorizada –
-          Tú qué crees – le contesto Naiara –
-          Me calmo pero todavía tengo hambre – dijo parándose de la cama –
-          Es normal – le dije – los primeros días te sentirás así –se quedo mirando a Naiara un segundo –
-          ¿Qué dijiste? –pregunto confundida, Nía y yo la miramos desorientadas pues Naiara no había dicho nada ni una sola palabra –
-          ¿están confundida? ¡yo también! No sé qué pasa – luego me miro, sus ojos rojos me hicieron temblar – Mía ¿esto es común? –
-          La verdad no lo sé, puede ser algún poder en especial o algo… no se –nos quedamos mirándonos por un segundo ¿qué será? Me pregunte –
-          No lo sé, tu deberías saberlo – me dijo Pía –
-          Yo… no dije nada – dije confundida –
-          Si yo te escuche tu dijiste : ¿Qué será? Y yo conteste –
-          Mía no dijo nada – dijo Nía repitiendo mis palabras anteriores –
-          Espera –le dije mire a Pía y le dije en mi mente: ¿escuchas lo que estoy diciendo? –
-          Si –contesto ella –
-          ¿Qué pasa? – pregunto Naiara –
-          Pía… lee mentes –
-          ¿leo mentes? – pregunto –
-          Si –le conteste – escuchas los pensamientos de otros –
-          Asombroso – dijo Pía y Nía nos miro disgustada a las dos –
-          ¿Cómo es que ustedes tienen algo especial y yo no? –
-          Quizá tengas pero te diste cuenta, y eres especial con poderes o sin poderes –Pía se rio y dijo –
-          Siempre dijimos que no nos íbamos a separar y… aquí estamos inmortales, juntas para siempre –
Lastres nos miramos y nos sonreímos una a la otra, felices, la vida nos trajo una aventura por más de mil años y estábamos contentas porque ninguna de las tres iba a pasar esta aventura sola, si no a componadas de las mejores amigas.
-          Es increíble que esto nos esté pasando – dijo Naiara –
-          Lo es –dijo Pía –
-          Bueno… hay muchas cosas que tienen que aprender –dije, tenía que enseñarles todo lo que yo sabía: las condiciones, las reglas, a cazar, etc. –
-          Si todo eso nos tienes que enseñar –dijo Pía riéndose –
-          Me gustaría que no leas mi mente – le dije riéndome – hay cosas privadas hay y… quiero que aprendas todo de mi, ósea que salga de mi boca no de mi mente –las tres nos reímos y al rato Pía dijo –
-          No puedo detenerme, los pensamientos solo… vienen a mi mente –dijo haciendo gestos – nos sentamos en las camas que estaban al lado nuestro y comencé con decirles lo más duro –
-          Primero –suspire – tienen que saber que es muy peligroso que estar cerca de una persona ya que puede morir –
-          No me molestaría matar a una persona, huelen rico –dijo Naiara, la ignore y seguí ablando –
-          Como dije es muy peligroso y si quieren mantener a sus familias vivas, (estoy segura de que si) tendrán que alejarse de ellas por un tiempo –
-          Y… ¿cuánto seria un tiempo para ti? – dijo Pía y de pronto Nía presto más atención a nuestro conversación –
-          3 o 4 años – cuando dije estas palabras de pronto Nía estuvo de pie –
-          No puedo, mis hermanas, mi madre ahora que se que existen los vampiros, no las dejare sola Mía no puedo, ¡no puedo hacerlo! –le dije Naiara desesperada, la agarre de los hombros y la senté en la cama –
-          Todo va a estar bien yo cuidare de ellas te lo prometo – le dije y de pronto Naiara se tranquilizo –
-          Yo – hablo Pía – estoy de acuerdo estaré 5 o 7 años si es necesario pero Mía cuida de ellos también –
-          Lo hare –le conteste – los años pasaran muy rápido – estuvimos unos minutos en silencio –
-          Si siguen sentadas no aprenderán nada, vamos arriba – dije mientras me levantada – primera lección sé que es la más importante a sí que por eso es la primera: cazar o comer, alimentarse, llamarle como quiera pero vamos a cazar –
Salimos afuera, y como nunca un hombre pasaba por las fueras de donde estábamos, y de repente dos pares de ojos rojos y unos pares dorados (los míos) eran más negros que la noche que la noche, nos lanzamos una mirada juguetona y comenzamos a correr. Estaba por tomar sangre de humano de nuevo, pero su sangre era tan tentadora que ni siquiera yo podía para de correr. Estuvimos frente del hombre en unos pocos minutos, me pare al medio de las tres con el hombre desconocido en frente mío, Pía a mi derecha y Naiara a mi izquierda era seguro que esas serian muestras posiciones para siempre.
-          ¿Qué harán? – les pregunte, o por me haría dado cuenta que esperaban un mínimo movimiento o una palabra de mi parte, pero la verdad es que no quería matar a ese pobre hombre yo pensaba: su familia sufriría mucho, y la causa de este sufrimiento yo-
-           Yo tengo hambre – dijo Nía , que miraba fijamente al hombre –
-          Coman – les dije y Pía y Mía estuvieron al frente del el tan rápido al frente del el tan rápido que ni siquiera pude verlas, mire hacia un costado y Serra mis ojos el hambre gritaba tan fuerte que no quería ni ver, no había visto como había sido todo pero si vi como había quedado el cuerpo del hombre, su mordida por los dos lados y el piso estaba tan lleno de sangre que no me pude contener y puse mis colmillos en una de las partes que ya estaba mordida, estábamos volviendo a la raza donde estábamos y Pía  y Naiara hablaban de lo rica que es la sangre de una persona comparada con la de un animal mientras que yo no hacia comentario alguno, llegamos y les dije:
-          Volveré mañana tengo que volver a mi casa mi familia debe estar muy preocupada – al decir esto las dos agacharon la mirada y las sonrisas que estaban en sus rostros fueron borradas –
-          Chicas –les dije mientras las abrasaba – si quieren hare que su familia se tranquilice y que estén preocupados por ustedes…. Si quieren –
-          Sería lo mejor – contesto Naiara –
-          Si aselo –dijo Pía –
-          Está bien volveré en unas horas chicas no hagan nada estúpido , en la heladera hay “comida” – dije  haciendo las comillas con mis manos –Será mejor que se lo diga con la mente –
-          ¿vas a manipularnos de nuevo? – dijo Pía –
-          Es lo mejor – conteste – no podrán controlarse voluntariamente, créanme lo sé –
Les dije casi lo mismo que hace unos segundo: “volveré en unas horas no se deceparen si sienten algún olor que las atraiga, por ningún motivo saldrán de esta casa hasta que yo se los autoricé, en la heladera hay sangre fresca diviértanse”  hecho ya mi trabajo me marche a mi casa. Llego la noche y era hora de ir a visitar a mis amigas, vampiras y seguramente hambrientas, llegue y las encontré charlando en la cocina con dos vasos de “comida” agarre el vaso de Naiara y me lo tome entero.
-          Lección numero dos – dije y luego Nía interrumpió –
-          ¿Bien, en esta lección también hay que ir a cazar? – pregunto Naiara entusiasmada –
-          No, consiste en que se controlen, lo único que les are es tomar en ahora en adelante es sangre de animal – conteste, Pía suspiro y dijo –
-          Mía se lo que pensabas de ese hombre, su familia, su vida, pero Nía y yo obstamos por beber solo sangre de humano , tu también deberías hacerlo nos mantiene fuerte–
-          Ustedes no entienden para poder estar con su familia de nuevo tienen que hacer lo que yo les diga, al beber sangre humana no se podrán controlar todos los sabores de la gente común son muy similares y si ustedes se acostumbran a eso –
-          Mía volver a ver a nuestra familias no es tan importante –decía Naiara muy seriamente – somos inmortales solo los veremos por unos años luego morirán y nosotras seguiremos vivas igual que ahora –
-          Nos podemos controlar con tu ayuda –dijo Pía –
-          ¿y a mí quien me controlara? –pregunte, a veces pensaba que mi poder era muy especial, pero muchas veces deseaba que alguien me pudiera manipular a mí, para no  haber hecho las cosas que hice–
-          Te ayudaremos nosotras –dijo Naiara –
-          No lo hare, piensen en todas las vidas que se perderán… chicas no quise convertirme en vampiro para matar a cualquier persona que se me cruce que ustedes tampoco –dije luego las mire –
-          Estas en lo cierto – dijo Pía – quise convertirme para tener fuerza, rapidez, reflejos, oído que lo escuchan todo, buen cuerpo – las tres nos reímos –siempre quise conocer España –
Trague saliva al escuchar la palabra, España, luego mi cara fue borrando mi sonrisa, toda la horrible y al mismo tiempo hermosa, la historia fue volviendo a mis pensamientos Pía me miraba atentamente, escuchando todos los pensamientos que estaban en mi cabeza.
-          Mía – dijo Pía y puso su mano sobre mi hombro queriéndome consolar – eso es horrible, ¿porque no nos contaste antes? – no conteste y me quede colgada por unos minutos, este recuerdo me había traído tristeza, era como si mi cuerpo estuviera vacio, (lo estaba) en forma figurada, luego dije –
-          No lo dije antes porque… no es algo bueno para mí –suspire –
-          No me dejen afuera de la conversación –replico Naiara – ¿Qué ocurre? –
-          ¿quieres que yo le cuente todo? –ofreció Pía –
-          No –conteste – necesito desahogarme nunca he contado esta historia, con mi propia boca – Pía disimuló una sonrisa  comencé a contarle lo que me había pasado a Naiara– recuerdas que hace unos meses atrás les conté todo el trayecto que había hecho hasta llegar aquí –Nía asintió, con la cabeza – recuerdas cual fue mi primera vez de probar sangre humana – nuevamente asintió – varios meses atrás una familia con dinero pero muy humilde, me había aceptado en su hogar al ver que yo no tenía paradero, su familia estaba compuesta por el esposo, la amable mujer y sus dos hijas: Esthepenie y Michelle, pero antes de estas dos hijas había un muchacho llamado: Chris Creviston, que yo no había conocido ese mismo día sino una semana después, el con su madre discutían sobre mi llegada y de haber aceptado una desconocida en su casa, el mismo día y el mismo momento en que ellos estaban discutiendo baje por las escaleras con mis maletas ya hechas.
-          O, lo siento mucho, será mejor que me vaya a otro lugar, se que el motivo de esta discusión soy yo, y señora lo siento mucho –le propuse, me disculpe –
-          Querida no hace falta que te vayas y llámame Tina ya te lo he dicho –sonrió – es solo mi hijo que… – el chico se me acerco mientras me miraba, pude ver en su rostros millones de sentimientos –
-          Soy Chris – dijo y me tomo de la mano –
-          Mía – le dije presentándome –
-          Mía no es necesario que te vayas –dijo y tratando de convencerme –
-          ¿no? –pregunte –
Todo esto me confundía y entendí que quería que me quedara, a él le había gustado algo de mí y antes de qué yo me enamorara de él, tenía que irme de esa casa, sin embargo no pude, tuve que ser fuerte y quedarme por suerte para mi, Michelle y Esthepenie pasaban muchos días en la casa de su tía y solo tenía a cuatro humanos cerca de mí, los padres de Chris, y Chris y la mucama, sin embargo que las dos niñas se hayan izo no calmaba mi sed, por lo tanto todas las noches y misteriosamente moría un animal en la reserva, Cris sabía muy bien que yo salía a esas horas pero sin embargo no me perseguía. Un día antes de que yo saliera a la noche a hacer mi caza él se paro en la puerta de mi dormitorio y exigió una explicación.
-          Mía se que sales todas las noches y luego despareces en la nada, escondes algo y lo sé, cuéntame sabes que no le diré a nadie –
-          No puedo Chris, no puedes saberlo –
-          Mía… me estoy enamorando de ti y si tienes algún admirados o amante, solo dímelo a si me olvide de ti aunque yo no quiero que eso pase –
-          No quiero que te olvides de mi Chris – puse mi mano sobre su rostro –desafortunadamente también me estoy enamorando de ti –sonrió –
-          Esa es noticia maravillosa ¿pero porque desafortunadamente? –
-          Dame tiempo y te lo explicare todo –le dije y luego me dejo marchar –
En el camino de vuelta a la casa pensé en el, él era un chico diferente a todos los otros, en su aspecto físico era igual a otros, pelo marrón castaño, sus ojos verdes y cambiaban con el tiempo, era un poco más alto que yo y hacia mucho ejercicio, su cara como la de un ángel, me hacía pensar mucho en el, ya había pasado un mes y me había decidido con contarle la verdad, porque durante todo ese mes el me había demostrado todo de él, sus anécdotas, sus historias de amor que según el ninguna se comparaba con la nuestra, lo que me pareció raro porque lo único que hacíamos juntos era sentarnos en la terraza a ver el cielo y charlar, todas las noches antes de que yo me iba a cazar Chris hablaba conmigo y esta noche iba a aprovechar para hablar con él y decirle mi naturaleza verdadera.
-          Mía – Chris se quedaba atontado cuando me veía, suspire–
-          Hola Chris, tengo que decirte algo muy importante –
-          ¿me contaras todo? –
-          Sí, pero no te alteres cuando te cuente –
-          ¿tan feo es que hasta puedo alterarme? –
-          Para mí no lo es, pero quizá para ti sea algo escalofriante… Chris solo quiero que me escuches cuando yo te cuente la verdad yo seguiré enamorada de ti, a si que si tu cambias de opinión sobre mí, no me lastimes, solo date la vuelta y vete – beso mi mejilla  luego me miro –
-          Aunque fueras un extraterrestre no renunciaría a ti –nos miramos los dos juntos –
-          Vamos a la terraza –me dijo –
Subimos y nos sentamos en nuestros lugares como de costumbre, le agarre con una mano y puse otra mano en su cara acariciándolo, el serraba los ojos y yo observaba al hombre de mis sueños en carne y hueso y lo más importante vivo.
-          Mía, antes de que me cuentes lo que pasa, quiero que sepas… que antes de que te ame más que en este momento, tengo que decir que eres la chica de mis seños, el amor de mi vida – esboce una sonrisa muy grande –
-          Antes de que yo te ame mas tengo que decirte que no soy una persona normal y… tengo que ser justa contigo –cerré mis ojos –soy un vampiro – rápidamente quito mi mano de su cara pero nuestras otras manos siguieron unidas –
-          No estás corriendo –dije sorprendida –
-          ¿Por qué habría de hacerlo? –
-          Por miedo –conteste y suspiro –
-          Dije que aunque fueras extraterrestre no, huiría, y no lo hice –
-          ¿Por qué? –pregunte  luego abrí mis ojos para poder observarlo –
-          Hace tiempo quería decirte algunas cosas, como tú me dijiste la verdad yo te diré lo que en realidad siento por ti –
-          ¿y que sientes? –pregunte –
-          Me sorprendió todo de ti, cuando vi tus ojos mi mundo se dio vuelta, para mi es fácil decir te amo, aunque sinceramente nunca pensé que iba a pasar, pero a si son las cosas, el amor, simplemente ocurrió y… estoy aquí diciendo que nunca me alejare de ti, te entre todo mi amor apenas entraste en esta casa, apenas te vi – me había quedado sin palabras era lo más hermoso que había escuchado en mi vida, lo amaba, pero yo temía por su vida –
-          No es seguro que estés cerca mío – le advertí –
-          Lo sé, algunos son peligroso pero tú no –
-          ¿Cómo sabes eso? – pregunte –
-          Porque aunque no lo creas aquí suelen llegar dos o tres vampiros al año, algunos buenos otros no tanto y creo que escuche decir que hay como un gobierno de vampiros, suena chistoso, pero creo que se encarga de hacer posible la existencia de los vampiros en el mundo –me calle por unos segundos –
-          Chris, nos apartemos de la realidad y pienso que soy un humano común, normal y debilucho, ¿Qué arias? –
-          Nada, seguiría tratándote como ahora, ¿Mía ves lo loco y enamorado que estoy de ti que ni siquiera me importa lo que eres? –
-          ¿y que soy? – le pregunte tristemente –
-          El amor de mi vida, la dueña de mis sueños, mi todo –
-          No piensas o que dices – le conteste –
-          No, no lo piensa, ni lo dudo, todo lo que digo es la pura realidad de las cosas –
-          Chris… te amo – le dije y de repente mis manos temblaron y sentí mariposas en el estomago –
-          Mía… yo también te amo –
En ese momento sus labios tocaron los míos  luego de dos segundos me aleje un poco de él, pues mis ojos habían cambiado, eran negros y me había dado cuenta de que me tenía que ir a cazar.
-          Me voy, todas las noches salgo a cazar, solo animales, estar cerca de ti me hace tener hambre… será mejor que me valla antes de… – no complete mi frase y desaparecí –
Pensé: no tenía futuro con él, humano y vampira, mortal e inmortal, vida y muerte. Volví a mi habitación y Chris se encontraba en mi cama dormido, tan sereno y callado, tan… hermoso.
-          ¿Qué paso? –se sobresaltó y abrió los ojos bien grandes como plato –
-           Tranquilo solo fue un sueño –le dije –
-          No, Mía la muerte… me vigilaba – agaché la cabeza, lamentándome –
-          ¿eras tú? –pregunto –
-          Creo que ese es la impresión que le doy a la gente cuando… está dormida y las miro fijamente –
-          No vuelvas a hacerlo –se rio –
-          Creo que debes volver a tu habitación son, exactamente las seis de la mañana –
-          Claro –se detuvo unos segundos –quieres ¿venir?  Digamos que ya no tengo sueño y si escuchas a alguien despierto vuelves rápidamente aquí, ¿quieres? – no conteste pues sería muy arriesgado, estar en ese ambienté ya que toda la habitación esta impregnada con su olor – creo que te gustaría ver el piano de cola que tengo en mi habitación –lo mire –
-          ¿un piano, tocas? –le pregunte –
-          En realidad no pero mi padre cuando era joven si y lo herede de él (el piano) no la forma en que toca, ni siquiera sé que es una nota –nos reímos –
-          Está bien, voy –
Caminamos por un pasillo largo, nunca desde que llegue había estado por ese lugar, era hermoso cuadrado de sus antepasados ilustraban las paredes color piel, y las cortinas delicadas hechas en Francia le daban el toque que faltaba, hasta que por fin llegamos, antes de que Chris abriera la puerta se paro y dijo.
-          Espero que no te asustes, mi madre decora mi habitación, le encanta hacerlo y por eso la dejo –
Abría la puerta y lo primero que vi su cama enorme de dos plazas y media digno de un rey claro que no era pero su madre lo trataba como tal, las cortinas color dorado adornaban la ventanas, una alfombre gigante cubrió todo el suelo y en unas punta se encontraba el piano que había mencionado.
-          Es hermoso – le dije y camine hacia él, me senté en la baquilla y Chris a mi lado–
-          Cuando era más chica, tome clases con mi mejor amiga, recuerdo una canción, pero no recuerdo el nombre, ser vampira me hizo olvidar todo de mi vida humana –
Comenzó a tocar, la melodía de la canción llegaba de a poco a mi mente, Chris miraba atentamente como las yemas de mis dedos se movían tecla en tecla.
-          ¿Cómo haces que me enamore de ti tan fácilmente? –mire y vi en sus ojos brillo, como si una luz brillaba frente a él –
-          Quizá tú te enamoras fácilmente –le dije, el rio –
-          Te dejare dormir –le dije mientras me levantaba de el asiento –
-          No te vayas –agarro mi mano –
-          Tiene que descansar y… la mucama acaba de llegar –no dijo ni una palaba se levanto y me dio un beso, con sus cálidos labios, en la mejilla –me retire de su habitación y el día continuaba–
Dos meses depuse: nuestra rutina había cambiado, no mas terraza, ahora era el bosque y el lago, nuestro lugar para esta juntos y hablar, lejos de todos, lejos del mundo, lejos de la realidad.
-          ¿Por qué no me dijiste nada? –le pregunte enojada –
-          Porque todo eso es un imprudencia de mi padre mía, esos tragos aquí ya no existen mi padre solo lo hace porque dice que no eras para mi, el solo quiere dinero y separarme, el solo quiere dinero y separarme de ti cosa que no pasara –
-          Te casaras –le recordé – y a tu padre lo hace por tu bien –Se paró de donde estábamos sentados, precipitadamente –
-          ¿mi bien? –grito – cualquier persona que haga que me separe de ti, no quieren mi bien, si no mi desgracia –lo mire entristecida menté no creía lo que estaba a punto de decir, primero lo tranquilicé y lo senté de nuevo –
-          Por lo menos tienes un fututo con ella, podrás tener hijos, enseñarles el significado de la vida y morir feliz y viejo al lado de tu esposa, sabiendo que tus hijos, tendrían un futuro, mejor que el tuyo no fue tan feliz porque me encontraste –
-          ¿Qué,  Estas diciendo que me case con una mujer que ni siquiera conozco y que te dije solo para tener hijos y morir viejos? Estás loca no moriría con ninguna persona a mi lado que no fueras tu –protesto –
-          Chris yo moriré… Dios sabe cuándo, quizá dos mil años y tu… no serás mi polvo –
-          Si eso quieres que haga –dijo tristemente –
-          No quiero que hagas eso –una sonrisa de oreja a oreja cubrió su rostro –pero si eso hace que tengas un futuro feliz, pues aselo –
-          Yo no lo haré, mi futuro feliz es contigo –
-          Chris –suspire –no hay futuro conmigo – luego de estar callados por unos segundos el hablo –
-          Conviérteme – propuso, mis ojos se pusieron negros de tan solo pensar probar su sangre –
-          No puedo –le dije –te mataría –
-          Dice lo que piensan y se olvido completamente de nosotras, sus pensamientos son tristes – dijo Pía, me había olvidado por completo su presencia –
-          Lo siento –me disculpe –la verdad me adentre mucho en la historia, hasta pareció que estaba allí de nuevo –
-          Tu sigue –insistió Naiara –quiero saber cómo termina –
-          Bueno, el haber dicho que posiblemente lo mataría no le movió ni un pelo –
-          Si pobre, pero cuando tengo más de cuatro años, y recién voy en mi dos años, te mataría con facilidad –
-          ¿Quién te convirtió a ti? –pregunto –
-          Un vampiro llamado Santiago –
-          ¿puedes rastrearlo? –
-          No soy un perro –gruñí – mira encontraremos un solución…  luego, pero ahora solo sigamos con nuestras vidas –
-          Si – dijo –Luego me beso, sus labios cálidos chocaban con los míos tan fríos y de mármol pero aun así lo dos disfrutábamos de por lo menos poder besarnos, comenzó a bezar mi cuello y más bajo, mis ojos de nuevo eran negros de deseó, beso mi boca de nuevo y esta vez yo sin poder parar comencé a bezar su cuelo, saboreé el aroma exquisito de su sangre y sin darme cuenta mis fuertes colmillos como unas cuchillas estaban en su cuello, luego de lo solté abrase su cuerpo vacio y sin vida, paralizado y lo deje caer y allí, en la oscura noche en un pueblo de España, me halaba yo y mi amor verdadera, muerto y ensangrentado en el piso, tuve ganas de llorar pero ni una lagrima de mis ojos, lo mire una última vez y corrí a ningún lugar. Luego, en lugar abandonado, un edificio lo mas lejos de toda persona, pensando en el, me alimentaba solo de las palomas que se posaban en el edificio, nueve meses así hasta que él 3 años estaba cumplido volví aquí –suspire – eso es todo –
-          Es hermoso y … horrible al mismo tiempo –dijo Naiara – pero no tienes por qué culparte, fue un accidente –
-          Fue mi culpa nunca debí acercarme a él – ninguna dijo nada –
-          Miren la hora, mi madre me ¡matara! –me sobresalte ya eran las ocho y mi mama se levantaba a las siete de la mañana antes de llegar a mi casa fui a la dirección de turismo de cada, luego pase a mi casa –
Hace fueron pasando los años yo iba y volvía, mis dos amigas eran famosas, en la televisión, en el diario, en revistas eran las dos chicas que desaparecieron misteriosamente yo seguí con mi vida yendo a la escuela, y todas los días me consolaban porque las chicas perdidas eran mis mejores amigas, éramos las tres mosqueteras, pero ya no estábamos juntas (para ellos) pero yo las veía todo los días.
-          Ya pasaron ¡tres años! – Naiara estaba muy ansiosa, Pía suspiro –
-          Que rápido pasa el tiempo, extraño a mi familia, pero hoy los volveré a ver –dijo –
-          Yo también por eso estoy muy feliz –le dijo a Nía a Pía –
-          Chicas, yo me voy primero, luego Nía y a la noche Pía yo iré a arreglar las cosas, nadie sospechara porque van a pensar que las fui a ver –
-          Okey – contestaron –
Volví a mi casa y espere hasta que me dieran la noticia de que Naiara había aparecido.
-          ¡Hija! – grito mi mama emocionada – ¡encontraron a Naiara! –
-          ¿Cómo? – le dije queriendo fingir felicidad –
-          ¡sí! ¡está en su casa! –
-          Bueno voy para allá ahora –
-          Si ve ¡Mándale saludos de mi parte! –
-          Ok nos vemos – le dije y al llegar a la esquina comenzó a correr llegue lo más rápido posible –le dije a Naiara en cuanto llegue –
-          Pía esta sola será mejor que vallas con ella –me dijo, asentí –
Fue hacia donde se tenían que encontrar Pía, pero no estaba comencé a buscar por los alrededores.
-          ¡Pía! – gritaba lo más fuerte posible –
Luego se me ocurrió que quizás estaría en su casa y allí fui. Por suerte Pía estaba en su familia y una avalancha de preguntas la cubrió, había llegado en el momento indicado, todos se sorprendieron cuando entre sin permiso y me miraron desconcertado y cuando tenían sus ojos bien puestos en mi dije: “Pía esta aquí todos estén felices y contentos, ella está bien “luego fijaron su miraba de nuevo en Pía y se tranquilizaron, suspire al ver que había funcionado por mi desesperación volvió cuando me di cuenta de que Naiara, estaría también inundaba de preguntas a sí que volvió a su casa.
Hoy después de tres años ya estamos acostumbradas a “nuestro estilo de vida” voy en camino en la plaza hay me esperan Pía y Naiara íbamos a hablar de nuestro futuro o nos queríamos separar lo que era lógico a sí que queremos irnos a otro país o ciudad lejos de todas, lejos del mundo.
-          ¡Inglaterra! –
-          ¡no! ¡Estábamos unidos! – Pía y Nía discutían como locas –
-          ¿Qué les parece Canadá? –
-          ¿Canadá?  ¡claro!  Es hermoso – dijo Naiara –
-          Yo no sé cómo es Canadá – deje caer unos folletos frente de ellas, y les señale una foto que estaba en la parte delantera, arboles altos y verdes, agua tan azul como el cielo y las montañas que a la luz del sol eran… increíbles –
-          ¿es hermoso, no? Este lugar se llama porque nacional en Alberta una ciudad pequeña de Canadá es hermoso y los mas importante: este porque nacional hay muchos animales.
-          Si es bonito, pero ellos hablan ingles
-          Yo sé hablar ingles, nuestras mente aprende rápido, el único problema son nuestros madres, hay que convencerlas – dije pues estaba segura de que pera ellas sería algo difícil, conmigo era una acepción pues mi madre siempre quiso que sigamos nuestros sueños, pensé –
-          Okey – dije – nos juntamos mañana aquí y a la misma hora, ¡suerte! –
Mi madre como era de esperarse se alegro por mí, yo le había dicho que iba a ir a la universidad en Canadá, no le había mentido claro pues tenía toda una vida para ir a estudiar.
-          ¿qué les dijeron? – pregunte con intriga –
-          Que no, mi madre tiene miedo de que me pase algo – dijo Pía –
-          Igual la mía – contesto Naiara –
-          Pues… tendremos que pasar al plan b – dije, yo ya estaba preparada para todo –
-          ¿y cuál es el plan b? – pregunto Pía –
-          Manipulación – respondí –
-          Claro – dijeron las dos como diciendo ¿Qué otra cosa podría ser? –
-          Señora, Naiara va a estar bien con nosotras ella la llamara siempre que pueda, confié en nosotras –
Lo mismo le dije a la madre de Pía y funciono, preparamos nuestras cosas a la semana salía nuestro vuelo hasta México y luego a Estados Unidos, después nuestro destino, era muy largo el camino. En el avión las tres nos sentimos muy incomodas por todos los olores que habitaban en el avión y cuando nos acostumbramos a esos exquisitos olores, nuevos pasajeros subían al avión, pero a un a si llegamos a Alberta, debó decir que era tan hermosos como lo imaginé, pero antes de mirar el paisaje teníamos que buscar un lugar donde quedarnos, fuimos a la oficina de turismo y justo en ese momento el dueño de un departamento estaba hay parado a nuestro lado, escucho que buscábamos un lugar donde quedarnos y nos ofreció unas de casa a mil pesos el mes, no teníamos tanta plata, a si que como era ya común para mi, recurrí a mis poderes.
-          Quiero que me de la casa y no tendrá que explicarle a nadie porque, a… y que sea justo en el medio del bosque, bonita y cerca de arque nacional Banff, y la quiero ¡ahora! –
El hombre asintió como hipnotizado y luego de una hora llego con las llaves y los papeles, firme y luego fuimos hasta la casa, su entrada era una puerta grande de madera como si fuera del siglo  30 sus ventanas eran grandes y todo el paisaje se podía ver desde allí, a Pía y Nía les encanto. La casa era de color blanco habían justo tres habitaciones, n la cocina había una gran mesada que se extendía desde un extremo a otro, un mini bar en otra esquina del living, el living era más grande que mi otra casa, enorme sillones blancos de cuero y alfombras, cortinas blancas y tenían detalles con el mismo color de las rosas rojas que adornaban los floreros y un televisor enorme con DVD.
Era soñado Pía y Naiara tenían la boca abierta por la impresión.
-          Esta será mi habitación – grito Pía –
-          Y esta es la mía – dijo Naiara –
-          Supongo que me queda esta – les dije, nuestras habitaciones eran enfrentadas pero separadas por el extenso living –
Fuimos a recorrer los alrededores los bosques realmente eran enormes. A la semana comenzamos la universidad todos nos preguntaban si teníamos la edad suficiente para entrar ya que aparentábamos ser chicas de 17 años y no de 26 que esa era nuestra edad verdadera, pero al final siempre nos salimos con la nuestra.
Al pasar los meces todos nos miraban muy raro ¿Por qué? No lo sé quizá esto no iba a funcionar, quizá tendríamos que volver a la secundaria, al principio a Pía y Naiara les pareció algo inútil, pero ella sabía lo que pensaba los otros y acepto volver a la secundaria Naiara no tenía ninguna otra opción así que volvimos a la secundaria.
En este instituto  nos aceptaron muy bien, solo había pasado una semana y todos ya nos conocían pues según Pía todos pensaban lo mismo de nosotras tres, las tres chicas más populares de todo el instituto, nos vestíamos bien teníamos nuestros estilos, a Naiara le gustaba usar zapatillas de marca de todo tipo, remeras simples pero a su vez bonitas y siempre jinés, Pía y yo éramos muy diferentes, vestidos, zapatos, accesorios , remeras de vestir de todos los colores adornaban nuestro armario que por cierto era gigante y claro todo de marca, se preguntaran de donde sacamos toda la plata para esta ropa pues gracias a mi creo. En fin, en la escuela nos como: las hermanas Thompson perdimos a nuestros padres en un accidente y venimos de Estados Unidos con padres adoptivos, que en realidad ni siquiera existen, aunque seamos “populares” yo no hablaba con nadie solo con mis “hermanas” pues no compartía la idea de socializar con humanos me parecía algo sin sentido, a lo contrario de Pía y Naiara que tenían muchos amigos salían, iban a fiestas y todas esas cosas.
Lo que nos parecía muy raro en este lugar era el clima, todos los días lluvia y el sol nunca salía, algunos decían que era una maldición o algo así, yo no creía en esas cosas, pero después de todo nos convenía.
Un día no queríamos ir a clase de educación física, nunca nos gusto ir, íbamos caminando por el pasillo hacia la salida.
-          ¿crees que escucho? – pregunto Pía –
-          No lo creo lo dijiste en vos muy baja – contesto Naiara –
-          ¿Mía tu qué piensas? – preguntaron –
-          Que Naiara tiene que teñirse el pelo pues no parecemos hermanas – escuchamos unos pasos que se acercaban –
-          Pues deberían parecerse hermanas, después de todo eso son – una voz de hombre nos hablo de atrás –
-          ¿te gusta meterte en conversaciones ajenas? – pregunte enojada, quise sentir su olor a humano pero en vez de oler eso, sentí un gusto agrio en la garganta – ¿sabes donde vivimos? –le pregunte, el asintió – nos vemos allí, ya – le dije y salimos del instituto caminando y en la esquina empezamos a correr, cuando llegamos el vampiro de ojos dorados y pelo castaño, alto nos esperaba fuera de nuestra casa.
-          Bonita casa – dijo – pero no la consiguieron de manera justa –
-          ¿quién eres? – pregunte –
-          A perdón me llamo Eric – dijo – soy guardián de Alberta, tú debes ser …– me señalo – Mía, tu Pía – exclamo luego se acerco y le beso la mano y largo una sonrisa, Pía también – y tu Naiara rubia y sin ningún poder…
Sentí como Naiara refunfuñaba detrás mío.
-          Y Eric, ¿Qué quieres decir con que eres guardián de Alberta? – pregunte amablemente y curiosa –
-           Te diré: cada año llegan nuevos vampiros a Alberta mi deber es hacer que estos vampiros cumplan las leyes que de seguro ustedes la sabes, y protegerlos o matarlos si es necesario –
-          ¿desde cuándo hay guardianes? – pregunto Naiara –
-          Desde 1881 cuando el señor Mandatori decidió hacer una orden para que la gente viva tranquila y en paz no sabiendo de la existencia de nosotros en el mundo –
-           Sinceramente no entiendo – dijo Naiara de nuevo –
-          1880 un vampiro rebelo nuestra existencia desde ese día la gente no podía vivir tranquila y querían matar a los vampiros a todo costa, hasta 1882 cuando el señor Mandatori quiso parar todo esto, se junto con otros vampiros ya viejos y decidido amar la orden no fue tan extenso, en 1985 fue asesinado por su propia hija: Catrina Mandatori –
-          A… ya entiendo – dijo Naiara, mire a Pía, no había dicho no una sola palabra desde la discusión en la escuela antes de encontrar a Eric, lo miraba atentamente estaba leyendo todo lo que pensaba el –
-          Te metes mucho en mi cabeza –dijo Eric mirando a Pía, ella lo miro y volvió a la r realidad muy sorprendida–
-          ¿Cómo sabes? – pregunto Pía –
-          Estoy informado de todo, es parte de mi trabajo hacerlo, Mía tiene poder que ningún otro vampiro tiene, manipulación, hipnotización,  Pía lee pensamientos y Naiara no está segura de su poder – yo y Pía nos dimos vuelta y la miramos ella nos miro sorprendida y sin entender nada –
-          Hui no lo sabían, lo siento Nía – dijo Eric tocándose el cabello –
-          ¿Qué es? – pregunto Pía –
-          No se los diré hasta que este segura – contesto Naiara –
-          Me tengo que ir, ya he metido mucho la pata, estoy seguro que nos volveremos a ver – dijo Eric y desapareció en la nada –
-          Payaso – me bufe –
-          a un te escucha – dijo Pía –
-          mejor  así sabrá lo que pienso de el –
Como era de esperarse Eric volvió todos los días, Pía cazaba con él, pero todo seguía bien, hasta que Pía comenzó a hablar todo el día de él, siempre fue así cuando se enamoraba no dejaba de pensar en el chico que le gustaba pero resultaba que los chicos de los que ella no gustaba se enamoraban de ella, a pesar de todo Eric también gustaba de ella pero algunas veces estaba muy ocupado, los fines de semana el no venia. Mi relación con el había cambiado, el nos ayudaba con todo, nos explicó cosas que no sabíamos de los vampiros por ejemplo: la luz del di amos hacia brillar pero también nos debilitaba si estábamos mucho tiempo expuestos, hoy nos enseñaba alguno trucos de pelea, pero no nos iba muy bien.
-          ¡ya lo sé! ¡Ahora déjame intentarlo sola! –
-          Pero Naiara es por la derecha – discutían Eric y Nía –
-          ¡ya! Es mi turno – le dije y avance hacia ellos –
-          Bueno – dijo Eric – esto se pondrá bueno, me pondré de espalda a muchos de nosotros nos gusta atacar de frente, pero de espalda es más seguro, bien ve por la derecha – dijo en voz alta mirando a Naiara – y luego a la izquierda, juega, se confundirá y no vallas de nuevo a la derecha si no sigue derecho, estiras su cuello y lo muerdes (si quiere matarlo) y si no solo saca un poco de piel de tu contrincante.
-          Qué asco – dijo Nía –
Fue fácil al principio pero luego Eric comenzó a sacar su fuerza verdadera y no pude más. Esa eran las rutinas de muchos días, pero otros días eran discusiones, no fuertes, pero eran discusiones, un ejemplo: Eric le había regalado un porche 911 a Pía yo tenía un poche 911 blanco y ella negro y Naiara tenía un voraz gris, me levanté de la cama precipitadamente deje el libro que estaba leyendo en la mesa de luz, entre en el ropero enorme como una habitación y tome mi ropa, camine hacia la habitación de Pía, toque la puerta, Pía la abrió.
-          Vístete, tenemos que ir al instituto, Eric – lo mire por sobre el hombro de Pía – necesito que te concentres y …–estaba acostado en la cama de Pía y la sabana era su única ropa – vístete tu también – sonrió, tenía que decirle a Eric que se concentre pues cuando perdía la concentración el cielo se desanublaba –
-          ¿y Naiara? – preguntó Pía cuando salíamos afuera –
-          Ya se fue – conteste, entramos en el garaje Pía se puso roja cuando vio que su auto no estaba –
-          ¿y mi auto? – pregunto furiosa –
-          Creo que Naiara se lo llevo –
-          Vámonos en mi auto – le prepuse –
-          Está bien pero sabes que no me gusta que usen ¡mi auto! –
-          Sube – le dije – yo manejo –
-          ¿y por qué manejas tú? Yo lo tendría que hacer se llevaron mi auto – quise asustarla, puse mis ojos totalmente negros y la mire como si estuviera enfurecida pues ya me estaba enojando –
-          Entra al auto – le dije, ella automáticamente subió al auto –
No muchos días pensaba esto, se preguntara de donde saco tanta plata yo y Nía escribimos libros se lo llevamos a un amigo en los pública y pone su nombre como si él fuera el autor, nos da la mayoría de la plata que gana y digamos que es mucho, aparte de el aprovechamiento de mis poderes.
-          Ya no hacemos las mismas cosas de antes – dijo Naiara mientras corríamos hacia el bosque para comer –
-          Ya crecimos – dijo Pía –
-          Teóricamente, no – contesto Nía –
-          Tú y tus teorías –
-          Estas celosa soy más inteligente que tu –
-          Ya, basta – le dije –
-          ¡Hay, hay uno! – grito Pía –
-          M… ya era hora – dijo Naiara –
-          Yo lo vi primero – dijo Pía enojada –
-          La que llega primero – propuso Nía –
Comenzamos a correr por todo el extenso bosque, esquivaban los pinos con facilidad, luego vi como Naiara se quedo parada mirando al humano, después Pía llego y las dos se quedaron quietas. Corrí hacia ellas.
-          ¿Qué pasa? – pregunte – no tenían hambre –
El chico me miro asustado, mis ojos ya estaban rojos, del hambre olía muy bien. Di un paso hacia adelante pero Nía me volvió con la mano hacia atrás.
-          Corre – dijo Naiara luego miro hacia abajo tratando de recomponerse, estaba débil, me miro –
-          ¿todo está bien? – pregunte –
-          Si – dijo Nía –
Al otro día cuando llegamos al instituto reconocí al chico que habíamos visto ese día anterior en el bosque, nos miro aterrorizado y siguió su camino.
-          Eso puede ser un problema – dijo Pía –
-          Lo es – dije –
-          No le hagas daño – me dijo Naiara – solo has que olvide lo que vio, y listo –
-          Lo agarrare en el pasillo – dije –
-          Okey – dijo Pía – tengo clases de francés –
-          Y yo de historia – nos dijo Naiara, así que cada una se fue a su clase –
-          Hay esta – me dije y camine hacia él, me miro–
-          ¿Qué quieres Mía? – me dijo –
-          Solo, lo que viste, ayer – conteste – solo quiero borrar esa imagen de tu cabeza –
-          ¿Por qué? – pregunto – no sé lo que paso ayer, fue algo raro, y si quieres explicármelo ¿Por qué tus ojos estaban rojos? –
-          No, es de tu incumbencia – le dije – solo olvídalo –
Nos encontramos en el almuerzo Pía y Naiara se sentaron conmigo.
-          ¿Qué saben de el? – les pregunte mientras lo miraba –
-          Es mi compañero en biología – contesto Naiara –
-          Si, lo sé ¿pero cómo es su nombre, donde vive, con quien vive? Quiero su horario de clases ¡todo! Si respira lo quiero saber –
-          Su nombre es kellan Atencio – contesto Nía –
-          Vive a dos cuadras – dijo Pía – su horario será muy fácil de conseguir –
-          Y supongo que si respira – dije – pero no por mucho tiempo –
Pía extendió una sonrisa pero Nía solo miraba fijamente a mi presa. Volvimos a casa, Eric como siempre estaba ahí, saludo a Pía con un beso, Naiara hizo un gesto de asco y yo me reí.
-          Tenemos que hacer algo – Eric hablo con seriedad –
-          Algún día lo ibas a decir ¿no, amor? – le dijo Pía yo y Naiara no entendíamos nada –
-          Hay que poner en práctica tus poderes Nía – le dijo Eric a Naiara y ella sorprendida contesto –
-          No estoy lista, ni siquiera sé si son poderes –
-          De lo contraria Catrina te matara –
-          ¿Cómo? – dije sorprendida –
-          Catrina solo convierte a humanos que tienen potencial, es decir, convierte a personas sabiendo que tendrán un poder o algo en especial de lo contrario los mataría, ella dice que los vampiros sin poder no sirven excepto claro sus dos cuidadores, Sebastián y Aquiles, Nía si no quieres morir si o si tiene que sacar tu poder –
-          Está bien, lo hare – dijo decidida –
-          Comencemos – Eric todavía seguía serio – tu Nía párate aquí – le señalo el lugar con su dedo – y nosotros tres aquí –
-          ¿y ahora? – pregunto Nía –
-          Estoy pensando – contesto Eric – ya se – dijo y luego nos miro a las tres – nosotros tres usaremos nuestro poderes, Nía tratara de pararnos ¿sí? – asentimos las tres – primero Pía, tu trata de meterte en su cabeza y dime si te está bloqueando – Pía la miro fijamente y se concentró en entrar en la mente de Naiara –
-          No… escucho nada – dijo Pía mirando a Naiara confundida pero ella esbozó una sonrisa –
-          Mía te toca – dijo Eric, “tráeme algo de comer” le ordené pero ella no movió ni un dedo –
-          Bien – dijo Eric – me toca – el serró sus ojos luego de un segundo el cielo comenzó a destaparse, el sol comenzó a salir, Naiara se reía y Eric abrió sus ojos y vio el progreso de Naiara –  ahora los tres juntos – los tres nos concentramos en Naiara, pero el cielo seguía nublado, mis poderes estaban bloqueados pero los de Pía no –
-          Suficiente – dijo Naiara cansada –
-          Está bien – contesto Eric – vamos Mía y Pía – nos miramos confundidas –
-          ¿Qué? – pregunto Pía –
-          Si, Mía te transformó ¿Cierto? – Pía asintió –
continua....
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